
El domingo amaneció con lluvia!!! Me quería levantar "muy temprano" a las 9.00 para ir a misa a ofrecer los santitos que hemos hechos y nunca hemos ofrecido para juntar dinero para el grupo. Pero por la lluvia debe ir poca gente a misa, pensé... Mejor vamos a regalar dulce...
Irán niños a misa si esta lloviendo? No lo creo...
Mejor vamos a repartirlos a la calle
Y así con algunos voluntarios del grupo nos juntamos en la tarde, tomamos algunos dulces y juguetes que teníamos guardados y fuimos a la urgencia pediátrica del hospital regional de Rancagua.
Los niños tranquilitos con sus madres o padres, algunos durmiendo, pero todos muy bien atendidos. Uno a unos nos fuimos acercando a ellos.
Tomaron en sus manos los pequeños juguetes, sonrieron, algunos abrieron los dulces, otros los guardaron alegres mientras se volvían a acurrucacar en los brazos de sus padres. Las niñitas pusieron pulseras de colores en sus manos, todos llenaron de dulcura su tarde y salieron del momento de espera con alegría, sonrisa y amor.
Fue una linda experiencia. Nos costo tan pocos recursos, tan poco tiempo. Lo volveremos a hacer.









